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Todo lo que necesitas saber sobre la pubalgia o dolor de ingle

En este artículo os traemos una completa guía sobre la pubalgia o dolor de ingle, una afección que puede afectar a personas de todas las edades y niveles de actividad física. Desde Fisiocool, entendemos la importancia de educar sobre temas de salud y bienestar, por eso hemos creado este artículo que responderá a las preguntas más comunes sobre la pubalgia. Así que, ¡sigue leyendo para descubrir todo lo que necesitas saber!

¿Qué es la Pubalgia?

La pubalgia, también conocida como «dolor de ingle»,»dolor del pubis» o «hernia del deportista», es una afección que causa dolor en la región de la ingle y el pubis. Este dolor puede ser agudo en sus fases tempranas, o evolucionar y cronificarse, lo que significa que persista durante más de 3 meses. Suele empeorar con la actividad física que implica movimientos como correr, saltar, chutar, o cambiar de dirección rápidamente. 

La pubalgia puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo el sobreuso de los músculos que se insertan en esta zona, un calentamiento insuficiente o inadecuado para realizar la actividad, desequilibrios musculares, microtraumatismos repetitivos, falta de flexibilidad, e incluso el embarazo en su fase más avanzada.  

En el caso de las mujeres embarazadas, la pubalgia suele deberse a la suma de inestabilidad ligamentosa en la sínfisis del pubis, distensión de la pared abdominal, cambios mecánicos que influyen en la transmisión de las cargas y aumento de peso. Además al dar a luz, la sínfisis del pubis como articulación que es, se separa para generar mayor espacio, lo que puede hacer que la pubalgia se mantenga durante semanas tras el parto y necesitar tratamiento. 

¿Cuáles son los síntomas de la Pubalgia?

Los síntomas de la pubalgia pueden variar de una persona a otra, pero los más comunes incluyen dolor en la ingle y el pubis que puede irradiarse hacia los muslos internos, la parte baja del abdomen o la parte baja de la espalda. Este dolor suele empeorar con la actividad física y con los movimientos asimétricos de piernas. Puede ser acompañado de rigidez muscular, sensación de debilidad en los músculos del core y dificultad para realizar movimientos específicos, como levantar las piernas o girar el torso.

¿Cómo se diagnostica la Pubalgia?

El diagnóstico de la pubalgia generalmente se realiza mediante una combinación de historia clínica, examen físico y pruebas de diagnóstico por imagen, como resonancia magnética (RM) o ecografías que permitirán observar el proceso inflamatorio. Durante el examen físico, el fisioterapeuta puede realizar pruebas específicas para evaluar la fuerza, flexibilidad y estabilidad de los músculos del core y la pelvis. Estas pruebas ayudarán a identificar cualquier desequilibrio muscular o disfunción biomecánica que pueda estar contribuyendo al dolor.

¿Cuál es el tratamiento para la Pubalgia?

El tratamiento para la pubalgia suele ser multidisciplinario e incluir un programa de rehabilitación en el que se incluya fisioterapia, reposo, modificación y adaptación  de la actividad física y tratamiento farmacológico. 

La fisioterapia desempeña un papel importante en el tratamiento de la pubalgia ayudando a reducir el dolor, mejorar la flexibilidad y la fuerza muscular, corregir desequilibrios biomecánicos y promover una adecuada biomecánica del movimiento. Los ejercicios de fortalecimiento del core, estiramientos específicos, técnicas de liberación miofascial, electroestimulación, etc son componentes que participarán en el proceso de rehabilitación. 

En el caso de deportistas, que han sufrido este tipo de lesión deberán realizar ejercicios de calentamiento específicos con el fin de evitar que la pubalgia se cronifique. 

¿Cómo prevenir la Pubalgia?

La prevención de la pubalgia implica mantener un adecuado nivel de condición física, fortalecer los músculos del core, la pelvis y los muslos, mantener la flexibilidad muscular, ejercicios que refuercen la musculatura estabilizadora de la cadera, y dosificar las cargas de trabajo. Es importante realizar un calentamiento adecuado antes de realizar actividad física, así como incorporar ejercicios de fortalecimiento en la rutina de entrenamiento regular. Además, escuchar al cuerpo, no llevarlo al límite de sus capacidades  y descansar cuando sea necesario es fundamental para prevenir lesiones por sobreuso, como la pubalgia.

Esperamos que esta guía haya sido útil para responder a tus preguntas sobre la pubalgia. Recuerda que si experimentas dolor en la ingle o el pubis, es importante buscar atención médica y seguir las recomendaciones de un fisioterapeuta para evitar que el problema empeore. En Fisiocool, estamos aquí para ayudarte a recuperarte y mantenerte activo de manera segura y saludable. ¡No dudes en ponerte en contacto con nosotros si necesitas ayuda o más información sobre la pubalgia u otras afecciones relacionadas con la salud musculoesquelética!

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